Hechos....

Hace muchos años atrás nuestras madres y abuelas, se tomaban la tarea de enseñarnos buenos modales, para ellas era clave heredarnos esto.  ¿Por qué creen que lo hacían?

Porque la cortesía y los buenos modales deben desarrollarse en el ser humano desde pequeño, para generar en él un hábito positivo, que al ir creciendo, este ser humano vaya creando relaciones duraderas con respeto y aceptación hacia los demás y pueda convertirse en una persona que la sociedad aprueba.

¿Será verdad que están los Buenos modales: en peligro de extinción? Hace poco llegué a un establecimiento y dije “Buenas tardes” y nadie siquiera me miró, parece que no entró nadie al lugar, y hago constar, mi tono de voz es alto y claro por lo tanto, difícil que no me hayan escuchado, creo que fue mas una sordera selectiva.

Y qué me dicen de llegar a pedir información a un lugar y que la persona encargada de relacionarse con el público ni te mire cuando le consultas algo y solo te señale con el dedo.

¿Qué son los buenos modales?

Un supremo acto de respeto y consideración hacia los demás, una muestra de buena educación.

El detalle es que se vive en una época en la que tantas personas andan a toda velocidad, corriendo para cumplir con sus obligaciones, muchas veces los modales se echan a un lado.

Pero esto no debe ser una excusa para olvidar lo que nos enseñaron nuestros antepasados; No es exagerado. Es una realidad que se constata día a día en las calles, los colegios, las universidades, los lugares de trabajo y los distintos escenarios donde las personas interactúan con sus pares.

¿Cómo recuperar los buenos modales?

Es posible recuperarlos? Yo creo que sí, solo hace falta la voluntad. Si tan solo recordaramos las reglas convencionales de la cortesía, nos daríamos cuenta de que, en efecto, todos estaríamos mejor si las recordáramos y actuáramos según ellas.  Los modales se expresan a través de la cortesía, el respeto, la consideración, la bondad y la compasión.

Mira la siguiente lista y  piensa cuál de estos haz dejado de poner en práctica:

  1. Decir “Gracias”, “Por favor”, “Con permiso”.
  2. Escuchar sin interrumpir al hablante ( de muy mala educación querer acaparar toda la conversación).
  3. Asumir la responsabilidad por lo que se dice y hace.
  4. Mantener un tono de voz adecuado, sin gritar y menos en público.
  5. Respetar las creencias de otros, ser tolerante.
  6. Respetar la privacidad de los demás (dejar de revisar los celulares ajenos).
  7. Contestar el teléfono (ya sea de su casa o trabajo) con amabilidad. Piense, cómo le gustaría que le contestaran si es usted quien hace la llamada?
  8. Contestar los correos electrónicos dentro de un tiempo prudencial (que no pasen semanas).
  9. Llamo o escribo para agradecer un regalo o favor recibido.
  10. Ser puntual, (este hábito cómo nos cuesta en ocasiones) respetemos nuestro tiempo y el de los demás.
  11. Ofrecer nuestra ayuda si es necesaria.
  12. Sostenga la puerta abierta si alguien viene tras suyo entrando a un lugar.
  13. No use expresiones vulgares, ni trate a alguien con demasiada familiaridad si apenas lo está concociendo.
  14. Manejar en forma responsable (evitar tirarle el carro a todo mundo).
  15. Dejar ciertos actos para realizar en privado (limpiarse los dientes en una cena, peinarse o retocarse el maquillaje, acomdarse la ropa interior, fumar).
  16. Evitar abrir una puerta sin haber tocado primero.
  17. Ceder el puesto a personas mayores, embarazadas  o con niños (si está en la capacidad física).
  18. Si no está de acuerdo con algo, muestre su desacuerdo, pero de manera respetuosa.
  19. Si trabaja en atención al cliente detrás de un mostrador, recepción o estación POR FAVOR  mire a la persona que le habla o consulta algo.
  20. Evitar a toda costa chatear o revisar el celular constantemente en reuniones de trabajo, familiares, se ve muy mal.

Les comparto un video que me pareció muy acertado, es corto, y  te invito a que si tienes hijos, sobrinos, ahijados lo veas y puedas encontrar allí orientación para guiar a ese pequeña personita por el camino de los buenos modales y este sea el faro que guie su camino en todas las relaciones que haga a lo largo de su vida.

Cierre

Educar al niño ahora, es asegurar a un adulto lleno de buenas maneras, cortesía y demás valores.

Si yo les contara, que conozco a un niño que se mete a mi casa como si fuera la de él, no saluda, no dice gracias y menos por favor, que pensarían? Por supuesto que yo le recuerdo cómo deben ser sus modales al ir a la casa de un amigo (mi hijo, su vecino), puede que lo olvide, pero me convierto en otra persona que no deja pasar por alto la falta de buenos modales.

Este es el tipo de chicos que son un poblema de adultos, que no respetan a nada ni a nadie, que no les importa cometer un crimen, que no respetan las reglas.  Tenemos una gran tarea como sociedad, pero sobre todo como padres o tutores de un menor, que ya está viviendo una época influenciada totalmente por las redes sociales mal administradas, que cree que tiene derecho a todo, que el mundo le pertenece y que hará con él lo que quiera.

Pero iniciemos ésta tarea trabajando en nuestras debilidades, siendo ejemplo para los mas pequeños.  Recordando siempre, que la primera educación debe ser impartida en el hogar, no en la escuela. Los niños y los juguetes, las rabietas, los saludos, todo va en los buenos modales que vayamos inculcándoles. Entiendo que si eres mamá profesional te costará mas, porque sales de casa y no sabes a qué hora regresas a ver a tus hijos, a platicar con ellos, a tener tiempo de calidad para darte cuenta si se conduce de manera correcta con los demás a su alrededor.

Los niños nos observan, aunque creamos que no lo hacen y están jugando. Cuidado con lo que hacemos frente a ellos.

Categorías: Mamá

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